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Passeig de Gràcia, lujo ante tiempos de crisis
La segunda calle más cara de España
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Es cierto que el lujo resiste crisis económicas, recesiones y cualquier inconveniente económico que pueda surgir y, lejos de hacerse discreto, parece que le gusta mostrar todo su encanto. Esto es lo que ha pasado en la que es la segunda calle más cara de España, el Passeis de Gràcia –la primera era la calle Preciados de Madrid tras quedar desbancada actualmente por el Portal de l´Ángel-. Esta avenida de 42 metros de ancho, y a la que comparan en belleza con los Campos Elíseos parisinos, en el último año ha florecido en lujo y sofisticación, como una muestra de la exuberancia burguesa catalana que, por otra parte, siempre la ha caracterizado.
Desde su inauguración en 1827, fue uno de los lugares preferidos de la aristocracia para poder mostrar sus coches lujosos y dejarse ver, por eso, rápidamente se pobló de cafeterías, restaurantes, teatros y salas de baile. Cuando el atractivo comercial despuntó sobremanera, las antiguas casas bajas se sustituyeron años más tarde por pisos, pero quizás su toque más personal, el que la convierte en una de las calles más bonitas de Europa, se consolidó a principios del siglo XX, cuando arquitectos modernistas de la talla de Gaudí, Josep Puig i Cadafalch, Lluís Domènech i Montaner o Enric Sagnier, dignificaron sus calles levantando casas tan singulares como la casa Mila, la casa Batlló, Casa Lleó Morena o la Casa Amatller.
En la actualidad, desde la Plaza de Cataluña hasta la calle Mayor de Gracia, el Passeig de Gràcia, alberga el mayor número de tiendas de lujo de toda Barcelona. No son pocos los que se acercan a observar los escaparates de Tiffany, Chanel o Santa Eulalia. Con el añadido de las que están pendientes de inaugurarse este año -algunas de ellas llevan años esperando a ganarse un hueco-. Entre ellas encontramos la que va a ser la segunda tienda de Apple en la ciudad. Con una superficie de 3.200 metros, será la tienda Apple más amplia de Europa, sólo superada por la de Londres, para que lo que tendrán que desembolsar un alquiler que alcanza la friolera de los 3.800.000 euros. Desde luego tampoco parece que la crisis haya llegado a los bolsillos de la marca Prada que, tras años buscando un local en la calle, se conforma con abrir su segunda marca Miu Miu.
Al lado tendrá como vecina a la primera tienda de merchandising Ferrari y, tras su esperada inauguración en Madrid, National Geographic también tiene pensado abrir durante este año en la calle barcelonesa. Una tienda para “experiencias” según nos dicen, y que acogerá eventos culturales, un café y una tienda de comercio justo.
No sé si todos los que se acercan a estos escaparates podrán comprar, pero lo que sí sabemos, es que esta es una de las mejores calles para mirar, eso sí sale gratis.